Area Intelectual


Definición de intelectual


En el latín es donde se encuentra el origen etimológico del término intelectual que ahora nos ocupa. Y así lo demuestra el hecho de que se encuentra conformado por tres componentes de dicha lengua: el prefijo “inter”, que es sinónimo de “entre”; la palabra “lectus”, que puede traducirse como “leído”, y finalmente el sufijo “-al”, que es equivalente a “relación”.


Como se conoce


● Se conoce como intelectual, por otra parte, a la persona que se dedica a las letras y las ciencias. Estos sujetos invierten su tiempo en el estudio de la realidad y en la reflexión de los problemas sociales.


● Los intelectuales, de esta manera, forman un colectivo social que intenta educar a la población, proponer debates y explicar ciertos fenómenos. En este sentido, se sostiene que los intelectuales tienen el deber moral de fomentar la reflexión crítica.


Cómo aumentar la capacidad intelectual

● Tener una buena capacidad intelectual y mantener la agudeza mental es muy importante en todos los momentos de la vida, no sólo durante la etapa de estudios o en la vida profesional. En todos los casos, una buena memoria depende de la salud y vitalidad del cerebro. Pero la materia gris envejece, igual que el resto del cuerpo.


● La buena noticia es que también es posible ejercitar el cerebro para mantenerlo sano y aprovechar su potencial, incluso mejorarlo. El cerebro humano tiene una capacidad asombrosa para adaptarse y cambiar, incluso en la vejez. Esta capacidad se conoce como neuroplasticidad, gracias a la cual, si se estimula de forma adecuada, el cerebro puede formar nuevas conexiones neuronales, alterar las conexiones existentes y adaptarse a lo cambiante. Gracias a la neuroplasticidad del cerebro es posible aumentar la capacidad cognitiva, mejorar la capacidad de aprendizaje y mejorar la memoria.




Consejos para mejorar

el intelectual



#1 – Hacer ejercicio


# 2 – No robarle el sueño


#3 – No robarle tiempo a la vida social y a la diversión


#4 – Controlar el estrés


#5 – Comer bien


#6 – Entrenar el cerebro


1.- Hacer ejercicio

Cuando hacemos ejercicio físico también se ejercita el cerebro. De hecho, tratar bien a nuestro cuerpo nos ayuda a procesar y recordar la información, ya que el ejercicio físico aumenta la oxigenación cerebral y reduce el riesgo de sufrir trastronos que provocan pérdida de memoria, como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares. Además, el ejercicios también aumenta los efectos químicos cerebrales útiles para proteger las neuronas.


2.- No robarle al sueño

Cuando hay falta de sueño, el cerebro no puede funcionar a pleno rendimiento. Capacidades como la creatividad, las habilidades para la resolución de problemas, el pensamiento crítico y otras habilidades
intelectuales se ven seriamente comprometidas. Además, el sueño es fundamental para el aprendizaje y la memoria. Las investigaciones demuestran que el sueño es necesario para la consolidación de la memoria, que ocurre en las etapas profundas del sueño.


3.- No robarle tiempo a la vida social y a la diversión

● Diversos estudios demuestran que una vida llena de vida social y diversión tiene importantes beneficios cognitivos. De hecho, las personas somos seres altamente sociales, y no podemos prosperar de forma aislada. Es más, las relaciones sociales estimulan nuestro cerebro, siendo la interacción con otros el mejor tipo de ejercicio cerebral.


● Las investigaciones muestran que el tener relaciones significativas y un fuerte sistema de apoyo son vitales no sólo para la salud emocional, sino también para la salud del cerebro. Si la risa es la mejor medicina para el cuerpo, también lo es para el cerebro.


4.- Controlar el estrés

● El estrés es uno de los peores enemigos del cerebro. Con el tiempo, si no se controla, el estrés crónico destruye las células del cerebro y daña el hipocampo, la región del cerebro involucrada en la formación de nuevos recuerdos y la recuperación de los antiguos. Las técnicas de relajación son muy útiles para ello.


● Además del estrés, la depresión, la ansiedad y la preocupación crónica también son perjudiciales para el cerebro. De hecho, algunos de los síntomas de la depresión y la ansiedad incluyen dificultad para concentrarse, tomar decisiones y para recordar cosas.


5.- Comer bien

● El cerebro necesita combustible, igual que el resto del cuerpo. Pero no existe una alimentación específica para el cerebro, ya que la dieta recomendada para tener una buena salud física es la misma que para tener una buena salud intelectual; es decir, una dieta basada en frutas, verduras, granos enteros, grasas "saludables" y proteínas magra. Este tiempo de alimentación proporcionará una gran cantidad de beneficios para la salud y ayuda a mejorar la memoria.


● Para la energía mental es conveniente elegir los carbohidratos complejos. Los carbohidratos alimentan el cerebro, pero los carbohidratos simples (azúcar) dan un impulso rápido seguido de una caída igualmente rápida. Para tener energía saludable que dure hay que consumir carbohidratos complejos.


6.- Entrenar al cerebro

● Cuando llegamos a la edad adulta, nuestro cerebro ha desarrollado millones de vías nerviosas que ayudan a procesar la información rápidamente, resolver problemas del día a
día y ejecutar tareas habituales con un mínimo de esfuerzo mental. Pero si nos centramos en hacer siempre lo mismo no estamos dándole al cerebro el estímulo que necesita para seguir creciendo y desarrollándose.


● La memoria, como la fuerza muscular, requiere ser usada si no se quiere perder. Por lo tanto, hay que trabajarlo y proponerle nuevos retos trabajando cosas nuevas para mejorar la capacidad de procesar y recordar la información. Las mejores actividades cerebrales para hacer ejercicio mental son las que rompen la rutina y nos desafían para desarrollar nuevas vías cerebrales.



Mónika Álvarez

Coach Personal y Empresarial